La falta de diésel tiene semiparalizado al campo en el norte integrado de Santa Cruz y pone en riesgo la siembra de invierno y la seguridad alimentaria, denunció Demetrio Pérez, expresidente de Anapo y productor de la zona.
“Ahorita estamos semiparalizados. Lo poco que se consigue es para trabajar. Tenemos hasta el 15 de julio para cerrar la campaña de invierno, y si no se siembra después de esa fecha, el productor arriesga pérdidas”, advirtió.
La situación de desabastecimiento reactiva la venta ilegal del carburante, denuncia el productor, al indicar que el litro es ofrecido hasta en 15 bolivianos.
“Hay hasta 12, 15 bolivianos el litro, según la necesidad de demanda, ese especulador le mira la cara a uno para poderle ponerle precio a ese combustible”, denunció Pérez en una entrevista.
Según el exdirigente, el B-SISA -sistema nacional de control y registro implementado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH)- “últimamente es más para extorsionar a los conductores que para controlar a los especuladores”.
En ese sentido, el productor cuestionó que los compromisos de normal abastecimiento de carburante, hecho por la ANH y YPFB, no están siendo cumplidos por lo que observa que “no hay mucha diferencia” con las anteriores gestiones, que estaban al mando del Movimiento Al Socialismo (MAS).