Una fila de al menos tres kilómetros de camiones se extiende en Pisiga, a la espera de cruzar hacia Colchane, Chile. “Estamos casi dos noches pernoctando en la fila”, dijo Carlos Puña, chofer que se encuentra en el lugar desde el sábado.
“Es muy difícil, (sufrir) las inclemencias del tiempo, pernoctar aquí por el frío”, lamentó a tiempo de pedir soluciones a este problema, que según explicó, se originó porque el Gobierno de Chile eliminó la atención de 24 horas en el paso fronterizo.
“Ahora solo se está atendiendo desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la noche”, indicó.
A esto suma que “el paso en el complejo chileno no es rápido, es muy monótono” y los choferes “tardamos entre 15 a 20 minutos, un solo camión, y tenemos la atención solamente por un solo carril”.
Los transportistas advierten que enfrentan dos conflictos a la vez; por un lado está la larga espera en la frontera y por otro, el desabastecimiento de combustible en el país, pues para viajar, de forma previa, deben realizar filas extensas y esperar un tiempo prolongado para cargar diésel.
A través de un comunicado publicado en sus redes sociales, la Delegación Presidencial Provincial de Tamarugal, en Chile, informó que “tal como se comunicó el 17 de junio pasado, debido a las reparaciones en curso y al bajo flujo de usuarios, se informa el cierre temporal del complejo durante el turno nocturno hasta el 30 de noviembre del presente año”.