La madrugada de este jueves en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, se registran nuevamente filas extensas de camiones en los surtidores y, esta jornada, se sumó otra hilera de vehículos livianos a la espera de cargar combustible. Asimismo, también se observa que hay varias personas esperando comprar garrafas de GLP en los centros donde se distribuye el producto.
En un recorrido en la zona sur de la ciudad, se evidenció que, en un surtidor, ubicado en la Doble Vía a La Guardia casi quinto anillo, se formaron filas de vehículos pesados y livianos a la espera de la llegada de carros cisternas con carburantes.
En el lugar se observó que se colocaron conos naranjas para indicar que no hay diésel ni gasolina disponible. La fila por diésel es extensa. en tanto que la cantidad de vehículos livianos es menor.
El miércoles, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) brindó una conferencia de prensa en la que se “estimó” que hasta fin de mes se normalizará la situación.
“Yo estimo que hasta fin de mes vamos a poder solucionar absolutamente todos los problemas, pero lo haremos de una manera progresiva y los resultados se irán viendo día a día”, detalló el vicepresidente nacional de operaciones de YPFB, Víctor Hugo Blacud.
Otro equipo de prensa llegó hasta la avenida Santos Dumont y séptimo anillo, donde se ubica una distribuidora de garrafas de GLP. Los vecinos realizan una fila para adquirir el insumo, cuya venta se limitó a dos unidades por persona.
La venta de garrafas es irregular en la capital cruceña. El lunes, YPFB señaló que hubo un “aumento de la demanda” y “desfases en la distribución” en Santa Cruz, por lo que anunciaron que se iba a reforzar el despacho de garrafas. En tanto, la Cámara Nacional de Distribuidores de GLP señaló el martes que operan actualmente con el 25% del parque de garrafas, debido a que la mayoría está fuera de circulación por daños, una situación que complica la logística.