El pasado 5 de agosto se fugaron de la cárcel de Palmasola, Santa Cruz, los brasileños Fernando Junio Da Silva y Alex Heleno Da Silva, quienes aún siguen siendo buscados. Esta evasión desnuda una problemática de fondo en el sistema carcelario boliviano, admitió este lunes el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo.
La autoridad calificó como grave lo ocurrido y señaló que el hecho “expresa y representa la fragilidad de nuestro sistema penitenciario” en cuanto a infraestructura y recursos humanos, pero además porque “hay excesiva corrupción”.
“Cada vez estamos anunciando que se fugaron dos, que se fugaron tres (reos)”, pero el problema requiere una solución de fondo, señaló Oviedo.
“El tema es de que nosotros podamos hacer un cambio estructural, así como estamos haciendo en la lucha contra las drogas”, dijo.
Como consecuencia de la fuga, el ministro informó que se abrió un proceso penal en contra del gobernador de Palmasola, además “de otros oficiales que participaron” del escape de los brasileños que, primero, cortaron el enmallado del PC-4 y luego, violentaron dos candados de una torreta para saltar el muro de la cárcel usando una cuerda.
Sin embargo, aclaró que estas acciones son “una solución parcial” y “un escarmiento” a quienes cometen alguna irregularidad y dijo que ahora se está trabajando con organismos multilaterales para revertir esa situación.
“Bolivia necesita mejorar su sistema penitenciario y modernizarlo en cuanto a su normativa y organización”, sostuvo.