El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió con un cambio de imagen que no pasó desapercibido, su característico cabello rubio ahora luce un tono castaño.
Su cabello desde hace años uno de los elementos más reconocibles de su apariencia, tanto como su peinado han generado atención y comentarios desde su primera elección como presidente de Estados Unidos.
A lo largo del tiempo, el cabello del mandatario ha experimentado diferentes variaciones. Del rubio que caracterizó buena parte de su imagen pública pasó a lucir tonalidades progresivamente más claras, en algunos momentos cercanas al blanco, según El Mundo.
Los cambios más recientes ya habían comenzado a percibirse semanas atrás, durante su estadía en Las Vegas, Trump apareció con una cabellera de tonos más discretos respecto de los que había mostrado en años anteriores.
Sin embargo, su reciente aparición con el pelo notablemente más castaño volvió a despertar la atención sobre su imagen.
Aunque puede parecer un detalle menor, el aspecto del pelo de Trump se ha convertido en un elemento especial de su identidad pública y en una de las características que más fácilmente permiten reconocerlo, según El Mundo.