Este miércoles, el pastor peruano fue aprehendido luego de presentarse a su audiencia de declaración por el delito de estupro agravado, un segundo proceso penal que le inició la Fiscalía porque supuestamente mantuvo una relación sentimental con su prima hermana, cuando esta era menor de edad.
El pastor evangélico Marco Antonio N. d. A. se abstuvo a declarar ante la fiscal Margoth Vargas, haciendo uso de su derecho constitucional, pese a que minutos antes dio entrevistas a los medios de prensa negando las acusaciones en su contra.
La Fiscalía emitió la orden de aprehensión contra el pastor por considerar que existen suficientes elementos de convicción dentro del proceso por estupro agravado. Se espera que en las próximas horas se formalice la imputación y se defina la fecha y hora de su audiencia cautelar.
Antes de ingresar a su audiencia, el pastor peruano aseguró que temía ser aprehendido por la “presión mediática” que existe en torno a las dos denuncias que existe en su contra, las cuales, según él, tienen fines extorsivos.
«Todo el mundo me dice que no me apersone, pero yo me voy a presentar a declarar, como me he presentado cada vez que me han llamado, pero solo pido que se haga una investigación correcta y no basada en presiones”, manifestó.
Segundo proceso
El Ministerio Público abrió un segundo proceso penal de oficio contra el pastor extranjero Marco Antonio N. d. A., investigado inicialmente por presunto estupro, tras la aparición de una nueva denuncia que involucra a una menor de edad y un vínculo de consanguinidad entre la víctima y el acusado.
El fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, explicó que la nueva causa se sustenta en un informe emitido por la fiscal asignada al primer proceso, Margoth Vargas. En este segundo caso, se advierte indicios de los delitos de estupro agravado y violencia familiar o doméstica.
“Se ha comunicado de manera oficial una nueva causa. Existe un inicio de investigaciones que de oficio se ha abierto por parte del Ministerio Público en virtud a un informe emitido por la fiscal asignada al caso, por los presuntos delitos de estupro agravado, como así también violencia familiar o doméstica, donde se tiene como víctima también a una menor de edad que, cuando se sindican los hechos, era menor de edad”, explicó Zeballos.
La autoridad precisó que este segundo proceso incorpora un agravante adicional, debido a que entre la presunta víctima y el denunciado existiría un parentesco directo por consanguinidad.
“Existe el agravante de ser parientes por consanguinidad, en este caso la vertiente de ser primos hermanos. Es decir, entre la víctima y el ahora denunciado”, puntualizó el fiscal.
Zeballos detalló que la nueva investigación surge a partir de una declaración testifical recabada dentro del primer proceso, lo que motivó la apertura de oficio tras la valoración correspondiente por la unidad de análisis del Ministerio Público.