Después de un año de gobernar sin obstáculos, Donald Trump conmocionado por las revocaciones de la Corte Suprema a los aranceles, el deterioro de su popularidad por su ofensiva migratoria y la creciente preocupación sobre la economía, se dirigirá el martes al Congreso.
Pronunciará su primer “Discurso sobre el Estado de la Unión”, un momento solemne en la vida estadounidense, durante el cual se espera que el presidente haga su balance y hable sobre sus prioridades ante los miembros del Senado y la Cámara de Representantes.
Es poco probable que el multimillonario se cuestione a sí mismo, pero sus alardes tendrán menos impacto en la oposición demócrata y en los líderes mundiales, quienes hasta ahora se han visto abrumados por su agenda.
El viernes, la Corte Suprema sacudió la estrategia económica y diplomática de Trump al eliminar una parte significativa de sus aranceles.
Ese mismo día, el secretario de Comercio dio cuenta de una desaceleración de la economía estadounidense en el último trimestre de 2025.
Mientras tanto, las encuestas muestran un creciente descontento con el costo de la vida, así como con los métodos autoritarios del ICE (el Servicio de Migración y Aduanas) contra los migrantes indocumentados.
EL COSTO DE VIDA
Hasta ahora, la estrategia de Trump frente a la inflación ha sido asegurar que todo estará bien.
”He logrado que las cosas sean asequibles”, declaró el mandatario el jueves durante un discurso en el estado sureño de Georgia.
Pero “la gente sabe cuánto gasta”, dijo a la AFP Todd Belt, profesor de ciencias políticas en la Universidad George Washington.
Los votantes “se resienten mucho cuando les dicen algo que saben que no es cierto”, añadió.
Esto aplica tanto al costo de vida como a la represión contra los inmigrantes, que muchos estadounidenses creían erróneamente que se centraría en la deportación de delincuentes violentos.
Los electores han demostrado una extrema sensibilidad a los problemas económicos, que en parte hundieron al predecesor de Trump, Joe Biden, pero que ahora amenazan a los republicanos.
En las elecciones intermedias de noviembre, la Cámara de Representantes y un tercio del Senado estarán en juego.
Trump ya advirtió que si los demócratas toman el control, podrían intentar un proceso de destitución en su contra.