El criminólogo Christian Sánchez señaló que tras la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset habrá una pugna de poder por el liderazgo de la organización criminal en Santa Cruz. En esta línea señaló que seguramente hay mandos medios que deben ser desmantelados y este procedimiento puede generar violencia.
“Si no se hace eso (terminar con la organización), los mandos medios pueden generar una lucha intestina y de ese modo se reproduce la violencia dentro de la organización o también se expone a la sociedad violencia”, sostuvo a tiempo de recordar que en esta línea la Embajada de Estados Unidos instruyó a sus connacionales tener especial cuidado en Santa Cruz.
No obstante, observó que es cuestionable que la Policía recién intente desmantelar la estructura que, según dice, ya estaba en el país desde hace cinco años.
“Era un secreto a voces, como decían las autoridades paraguayas, que el señor Marset estaba en Santa Cruz, que nunca se fue, que su estructura se estaba potenciando, que él mismo se estaba potenciando para hacer una afrenta al Estado, para neutralizar al Estado”, sostuvo.
Marset fue capturado el viernes 13 de marzo de este año y era uno de los hombres más buscados a nivel internacional, de hecho, Estados Unidos había ofrecido una recompensa de $us 2 millones. En el 2023 también se lo intentó capturar en Santa Cruz; sin embargo, según información de las autoridades de esa época, huyó minutos antes.
Ante ello, Sánchez consideró que ese operativo se “ficcionó” para hacer creer a la población de que se lo intentó capturar, después de que las autoridades paraguayas lo identificaran. No obstante, remarcó que se alertó minutos antes al delincuente para que pueda escapar.
Al respecto, Sánchez indicó que Marset en este tiempo no cambió su modo operandi pues siguió viviendo en medio de lujos.
“Todo esto fue permitido por la participación, colaboración, por el encubrimiento de las exautoridades de Gobierno, que deben rendir cuentas al país”, sostuvo.
Agregó que no se debe perder los dispositivos móviles de Marset porque se encontrará valiosa información sobre sus contactos, finanzas, operaciones y encubridores.
“Se trata de una gran organización criminal, que operaba desde Santa Cruz y se expandía a partir de Santa Cruz”, sostuvo.
Agregó que debe haber una pesquisa para identificar a todos los integrantes de la banda y también de los “colaboradores” que ejercían cargos jerárquicos públicos.
Finalizó indicando que hay que analizar si este caso tiene relación con la detención preventiva de juez Hebert Zeballos, quien fue capturado este año tras el hallazgo de droga- que se presume que llegó de Estados Unidos- en un galpón que estaba a su nombre.