La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) confirmó que Sebastián Enrique Marset Cabrera compareció el lunes 16 de marzo “por primera vez ante un tribunal federal” de Estados Unidos acusado de la presunta participación en una conspiración para el lavado de dinero.
El narco uruguayo fue incluido en la lista de los fugitivos más buscados de la DEA en mayo de 2025 e incluso se ofreció una recompensa de 2 millones de dólares por su captura.
Según un boletín de la agencia antinarcótico estadounidense, hay documentos judiciales que dan cuenta que es el líder de una organización de narcotráfico a gran escala que comerciaba miles de kilogramos de cocaína, llegando a distribuir hasta diez toneladas por vez, desde Sudamérica, generalmente hacia Europa.
Se alega que la organización de narcotráfico de Marset traficaba cocaína en Bolivia, Paraguay, Uruguay, Brasil, Bélgica, los Países Bajos, Portugal y otros países.
Marset está acusado de utilizar instituciones financieras en Estados Unidos para blanquear millones de dólares procedentes del narcotráfico.
El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, indicó que accedieron a información que daba cuenta que el narco uruguayo no hizo uso de su derecho al silencio y que procedió a brindar una declaración ante las autoridades de EEUU.
¿Cómo operaba la red de blanqueo de dinero?
De acuerdo a una publicación de la DEA, Marset tenía como socio cercano a Federico Ezequiel Santoro Vassallo, alias Capitán, al que señala como “un lavador de dinero transnacional con base en Paraguay”, que trabajaba para organizaciones de narcotráfico y facilitaba el movimiento de millones de dólares provenientes del narcotráfico desde varios países de Europa a Sudamérica y otros lugares.
“Santoro y sus cómplices organizaban la recolección de las ganancias del narcotráfico y utilizaban mensajeros y fichas para entregar clandestinamente grandes cantidades de dinero ilícito, generalmente en euros”, expone la DEA.
Los cómplices de Santoro se especializaban en introducir el dinero ilícito en el sistema bancario global. Luego, esta persona dirigía el movimiento de los fondos internacionalmente, generalmente mediante transferencia bancaria y después solía ordenar que los fondos se entregaran en dólares y un banco corresponsal en Estados Unidos facilitaba la transacción.
“Supuestamente, Santoro y Marset amenazaron con violencia para proteger sus actividades de narcotráfico y lavado de dinero”, señala la DEA.
En enero de 2021, Marset supuestamente tenía derecho a recibir más de 17 millones de euros procedentes de un único cargamento de cocaína. Santoro organizó la recaudación y el blanqueo de al menos 5 millones de euros de esos fondos, la gran mayoría de los cuales se blanquearon utilizando el sistema bancario estadounidense.
Santoro se declaró culpable el 21 de mayo de 2025 y fue sentenciado el 23 de julio de 2025 a 15 años de prisión. De ser declarado culpable, Marset podría enfrentar una condena de hasta 20 años de prisión.
Mientras, un juez de un tribunal federal de distrito determinará la sentencia tras considerar las Directrices de Sentencia de Estados Unidos y otros factores legales.
Los fiscales adjuntos de Estados Unidos, Anthony T. Aminoff y Catherine Rosenberg, están a cargo del caso.