El exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos consideró que la falta de dólares y el contrabando generan los problemas de abastecimiento de diésel, lo que ha derivado en que regresen las filas en algunos surtidores del país.
Los productores de Santa Cruz están preocupados. El gerente de Anapo, Jaime Hernández, advirtió que la falta de diésel afecta la cosecha de verano y el arranque de la campaña de invierno.
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) atribuyó la situación al “inusual” incremento de la demanda debido a las actividades agrícolas.
Con la eliminación de la subvención, el Gobierno fijó nuevos precios para los carburantes acordes a los precios internacionales del petróleo. Por ejemplo, la gasolina especial se vende en Bs 6,96 y el diésel oíl en Bs 9,80.
Sin embargo, el precio internacional del crudo se incrementó de debido a la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Ríos explicó que las divisas ya faltaban cuando Rodrigo Paz llegó al Gobierno y el incremento de la demanda “sin duda que agrava la erogación de dólares” porque el combustible que “antes estaba a 60 dólares del barril, ahora está muy cercano a los 100 dólares”.
“No estoy muy claro, pero creo que importamos cerca de 97.000 barriles por día. Entonces, es una cantidad enorme de demanda de dólares. Pero además a esto, se puede estar sumando nuevamente el contrabando”, advirtió.
Explicó que con el nuevo escenario el litro de diésel en Perú o Chile, puede llegar a costar 16 o 17 bolivianos y el de gasolina en Bs 14 y 15.
“Entonces, seguramente está ocurriendo algo de contrabando, no de la magnitud como teníamos en el anterior Gobierno, porque eso se gestaba de dentro”, dijo.
“Entonces, todo eso contribuye a que la demanda se incremente fuera del país, tenemos la demanda del contrabando y esto hace que, pues, pueda influir en la compra de combustible”, sostuvo.
En criterio de Ríos, “la ciudadanía tiene que entender” que el país recauda bolivianos en el comercio de combustible, pero necesita dólares para comprar el carburantes a los intermediarios internacionales.
“Cuando se subieron los combustibles, se quitó el subsidio parcialmente, y esa recaudación es en bolivianos, no es en dólares, y el problema que tenía el país es de dólares”, señaló.
Subsidio
¿Es sostenible este precio a nivel nacional? Ríos consideró que “en tanto el precio del barril siga por encima de los 90 o 100 dólares el barril no es sostenible”.
“Si el precio volviera a la banda de 60 dólares, es algo más sostenible; igual, se recauda en bolivianos, igual hay que ir a comprar, pero con este incremento de casi 30 o 35 dólares el barril multiplicado por cerca 110.000 barriles que se importan diariamente, es una cantidad enorme de dinero o de dólares adicionales que se requieren para importar el combustible”, dijo.
En su criterio, “de una vez debemos quitar totalmente el subsidio a la gasolina, al diésel, al gas natural y más adelante al GLP, porque si no, la situación se va a tornar en desabastecimiento”.