Más de 150 familias de San Marcos, Moroco–Lajita, Moroco El Suspiro y San Marcos no pueden ingresar ni salir debido al colapso de caminos.
Las comunidades productoras de San Marcos, Moroco–Lajita, Moroco El Suspiro y San Marcos, ubicadas en el municipio de Cabezas, atraviesan una crítica situación debido a los derrumbes y deslizamientos provocados por las lluvias. El desborde de ríos y la inestabilidad de los caminos ha dejado a más de 150 a 200 familias prácticamente incomunicadas y sin posibilidades de trasladar combustible ni sacar su producción agrícola.
«150 o 200 familias son las afectadas, somos cuatro comunidades. Esto ya corre días, pues ya cuando ha sido el deslizamiento, el agua entró a los chacos y afectó a la producción (…) no nos ayudan las autoridades, no podemos salir de las comunidades. Los autos no pueden pasar el camino, las motos corren riesgo», explicó Herman Yépez, un productor de la zona.
No se puede ingresar ni salir de las comunidades
El comunario relató que el acceso hacia estas comunidades se ha vuelto casi imposible. “Solo podemos entrar en moto, arriesgando, porque la plataforma del camino se está cayendo”, explicó. Los derrumbes han afectado la única carretera que conecta a las cuatro comunidades, mientras que los ríos Mosquera, La Oscura y la quebrada Suspiro han rebalsado, llenando los accesos de arena y destruyendo pasos.
La situación impacta directamente en la producción. Las comunidades siembran más de mil hectáreas de maíz, además de arroz, yuca, papa, verduras y sandía. También son zonas ganaderas, con más de 2.500 cabezas de ganado que abastecen al mercado de Santa Cruz. Sin embargo, hoy nada puede salir.
Ruta inhabilitada por deslizamientos
Frank Banegas, exconcejal del municipio de Cabezas, informó que la zona vive una situación similar a la registrada recientemente en Achira, Samaipata. Un deslizamiento provocado por las intensas lluvias cortó caminos y canales, dejando intransitable la ruta principal.
“Ahora solo se puede ingresar haciendo transbordos, justo en la época más importante para la siembra y para trasladar productos hacia Santa Cruz”, señaló. Lamentó que, pese a la urgencia, no han recibido ningún tipo de ayuda.
Banegas explicó que las comunidades afectadas llevan ocho días en esta situación y esperan que se declare emergencia, aunque hasta el momento no han recibido respuesta de ninguna autoridad.
“La verdad es que no se ha logrado nada de apoyo, ni de la Alcaldía ni de la Gobernación. Los compañeros están prácticamente abandonados a su suerte, y eso es lo que más preocupa”, manifestó.
Asimismo, Yépez contó que el aislamiento también golpea a la población más vulnerable: ancianos y niños. La escuela de la comunidad de Moroco fue clausurada hace dos años por la distancia y el mal estado del camino, por lo que los niños deben trasladarse hasta Abapó para estudiar. Los adultos mayores, en cambio, solo logran llegar hasta el centro de salud a caballo. Incluso las motos deben ser cargadas entre tres personas para cruzar el río.
«Nos tiene indignados el abandono de las autoridades»
Pese a la emergencia, los comunarios denuncian abandono por parte de las autoridades. Aseguran haber acudido en varias ocasiones a la Alcaldía de Cabezas sin recibir respuesta.
«Eso es lo que nos tiene a nosotros indignados porque a otras comunidades han ido y a Moroco no se ha pronunciado ninguna clase de autoridad. Ni nacional, ni departamental, ni municipal», indicó Yépez. La Gobernación cruceña tampoco se ha pronunciado ni ha realizado intervenciones en la zona, según los afectados.
Con las lluvias persistentes, el panorama empeora cada día. Los productores temen que, si no se interviene de inmediato, las pérdidas continúen y el camino colapse por completo, dejando a las comunidades totalmente aisladas en plena temporada de siembra.
Los comunarios piden maquinaria para rehabilitar los accesos, apoyo para garantizar el suministro de combustible y presencia de las autoridades para evaluar los daños y evitar que la situación se convierta en una emergencia mayor.