Se inicia una nueva semana y persisten las filas de cisternas en las instalaciones de la refinería de Palmasola, en la zona sur de la capital cruceña, pese a un previo acuerdo entre la Federación de Empresarios Cisterneros del Oriente y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para descargar combustible en el lapso cinco días.
Algunos choferes reportan que son más de 25 días que están aguardando por ingresar a la refinería y los que han podido ingresar indican que el procedimiento es muy lento, por lo que siguen llegando cisternas y las filas siguen aumentando.
Se estima que las cisternas que aguardan poder descargar el combustible bordean las 1.000, y la fila se extiende desde el sexto anillo y avenida Santos Dumont hasta la puerta posterior de la refinería.
Este fin de semana, el dirigente Sergio Kosky señalaba el fin de semana que solo 40 camiones lograron ingresar en cuatro días.
“Están mandando a La Paz unos 50, pero igual es muy poco. Yo creo son 600 o más cisternas. Vamos a contar mañana lunes”, anunciaba Kosky al referirse al flujo del fin de semana, que consideraba insuficiente frente al volumen acumulado.
Por su lado, desde YPFB, su presidente Yussef Akly aclaró que estas cisternas transportan tanto gasolina como diésel, en un escenario en el que se reorganiza el sistema logístico para ampliar la capacidad de recepción.