El ministro de Gobierno, Marco Oviedo, advirtió que en Bolivia, particularmente en Santa Cruz, se están instalando grupos con capacidad de generar violencia, tema al que hizo referencia en el marco de la investigación por el caso relacionado a Sebastián Marset. Ademàs, vinculó este escenario a la permisividad de la anterior gestión de Gobierno.
La alerta de la autoridad surge tras la captura de siete ciudadanos extranjeros presuntamente vinculados al entorno del capo uruguayo, quienes, según las pesquisas iniciales, no solo brindaban seguridad, sino que tenían otros objetivos enfocados en violencia.
“Las investigaciones preliminares nos dan como resultado que querían hacer actos de violencia acá”, sostuvo Oviendo en una entrevista. “Estos grupos se están instalando acá”, resaltó.
Oviedo dijo que hubo un “nomeimportismo” y “encubrimiento en la anterior gestión” de Gobierno a esta situación, en ese marco, apuntó al exministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo.
Exmilitar
La autoridad explicó que la información obtenida a través de Inteligencia permitió identificar que estas personas —cinco colombianos y dos ecuatorianos— formaban parte de una estructura que operaba con un alto nivel de organización.
Entre ellos, destacó la presencia de un exmilitar colombiano que lideraba la banda, lo que a su juicio evidencia la peligrosidad del grupo y su capacidad operativa.
El ministro vinculó este escenario con la expansión de estructuras criminales transnacionales asociadas a Sebastián Marset, a quien describió como parte de una red que operaba en varios países.
En su evaluación, la situación actual refleja un punto crítico, en el que el narcotráfico busca imponer un escenario de miedo, al describir el impacto que estas organizaciones buscan generar en la población y en las propias fuerzas del orden.