El ministro de Defensa, Marcelo Salinas, reveló que los equipos adquiridos en 2015 para control aéreo y lucha contra el narcotráfico funcionan “parcialmente” y anunció auditorías técnico-legales por presuntas irregularidades en el contrato.
El ministro de Defensa, Marcelo Salinas, informó que, de los nueve radares que Bolivia compró a Francia en 2015, actualmente solo dos se encuentran operativos y son de uso civil. Estos equipos son utilizados para el control del espacio aéreo nacional, particularmente en zonas fronterizas, en el marco de la lucha contra el narcotráfico.
La autoridad reconoció que el funcionamiento del sistema de radares es “parcial”. Ante la consulta directa sobre cuántos equipos están en operación, respondió: “Creo que dos… dos de nueve”. Precisó que los únicos radares activos son los destinados al control civil del espacio aéreo, mientras que el resto no está operativo.
Un contrato millonario con observaciones
En noviembre de 2015, los gobiernos de Bolivia y Francia firmaron un contrato de compra de 13 radares por un monto aproximado de 200 millones de euros. La provisión de los equipos estuvo a cargo de la empresa francesa Thales Air Systems. Sin embargo, el proceso de adquisición se vio marcado por demoras, modificaciones contractuales e irregularidades, a lo que se sumaron los efectos de la pandemia del coronavirus, que derivaron en ajustes al contrato original.
Salinas cuestionó la modalidad de contratación empleada durante el gobierno de Evo Morales, al señalar que se trató de un contrato “llave en mano” que fue recibido en su integridad por la anterior administración, pero sin que se garantizara un adecuado esquema de mantenimiento de los equipos.
“Es un proyecto que tiene diez años. Fue firmado como un contrato llave en mano y recibido por el anterior gobierno, pero no se siguieron los procedimientos de mantenimiento. Además, se hicieron siete modificaciones al contrato, algo que legalmente no es posible en este tipo de modalidad”, afirmó el ministro.
Auditorías en curso
A partir de estas observaciones, el Ministerio de Defensa activó auditorías técnico-legales que abarcan desde evaluaciones del estado de los equipos hasta la revisión del precio pagado y las condiciones contractuales.
Revisión de otros contratos
En el marco de esta revisión interna, el ministro anunció que, tras 16 años, se reactivó la investigación por la compra de barcazas chinas, un proceso iniciado entre 2009 y 2010. Asimismo, se auditan presuntas irregularidades en la adquisición de dos aeronaves, una de las cuales, según Salinas, no ha llegado al país pese a haber transcurrido siete años desde su compra.
A poco más de tres meses del inicio del gobierno de Rodrigo Paz, Salinas afirmó que se está redefiniendo el rol de las Fuerzas Armadas, dejando atrás el sesgo ideológico impuesto durante la gestión del MAS. Entre las medidas adoptadas mencionó el cierre de la denominada “Escuela Antiimperialista” y la creación, en esos predios, de la Unidad Militar Ecológica y de Emergencias (UMEE).
Según la autoridad, esta nueva unidad ha apoyado la atención de emergencias en al menos 60 municipios, con la entrega de más de 1.500 toneladas de alimentos y asistencia a más de 15.000 familias. “El objetivo es que las Fuerzas Armadas estén al servicio de la población en situaciones críticas”, señaló.
Salinas añadió que otro eje de la nueva orientación de las FFAA será el resguardo de parques nacionales y reservas forestales, así como la prevención de incendios forestales, en coordinación con las autoridades ambientales y los gobiernos subnacionales.