Este 29 de marzo se da inicio a la Semana Santa con la celebración del Domingo de Ramos, una fecha clave que conmemora la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén.
El sacerdote Francisco Arriaga durante su visita a La Revista destacó la importancia de este tiempo litúrgico como un espacio de reflexión y renovación espiritual.
El Domingo de Ramos simboliza tanto la humildad como la realeza de Jesús, quien fue recibido por una multitud que extendía ramas a su paso y lo reconocía como el Mesías.
Las palmas adquieren un significado especial, ya que representan la victoria, el triunfo y la aclamación, motivo por el cual los fieles las llevan a bendecir.
Arriaga subrayó que la Semana Santa es un periodo fundamental para la fe católica, ya que recuerda los acontecimientos más importantes de la vida de Jesús e invita a los creyentes a fortalecer su relación con Dios.
Lunes y martes los sacerdotes tienen actividades preparatorias, el miércoles dedicado a la meditación, el jueves con la Cena del Señor cuando Jesús lavó los pies a sus discípulos y el Viernes Santo, jornada en la que se recuerda su crucifixión.
La Semana Santa culmina con la vigilia Pascual el sábado por la noche y el Domingo de Pascua, que celebra la resurrección de Cristo.