La maratónica sesión de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) convocada por el vicepresidente Edmand Lara para interpelar al ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, fue reinstalada este jueves por la mañana y se extendió por más de 12 horas de intensos debates y tensiones.
Finalmente, la autoridad de Gobierno evadió la censura. La Constitución establece que se requieren dos tercios para censurar a un ministro. En este caso, de los 166 legisladores se requerían 111 votos para reprobar al ministro Medinaceli; sin embargo, la cifra solo llegó a 58 sufragios.
Un total de 84 legisladores optaron por el orden del día puro simple, que representa la aceptación del informe de la autoridad, que fue interpelada por la importación de petróleo en 2025 con supuesto sobreprecio.
En la VI sesión ordinaria de la Asamblea Legislativa Plurinacional, Medinaceli defendió sus acciones en la materia y subrayó que no tiene competencia ni responsabilidad en los contratos de compra y venta de petróleo.
Medinaceli dijo ante el pleno que su rol se limita a la supervisión de las entidades bajo su tuición y a la definición de la política energética, mientras que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) actúa como brazo operativo encargado de la suscripción de contratos y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) ejerce funciones de regulación y fiscalización en todo el sector.
En referencia a los contratos observados, dijo que estos se originaron en la anterior gestión y fueron mantenidos en 2025 como parte de un “Proceso 1”, con el objetivo de garantizar el abastecimiento de gasolina y diésel en un contexto de escasez de recursos y deudas superiores a $us 900 millones con proveedores.
Indicó que la suspensión de dichos contratos habría derivado en conflictos legales para el Estado. Asimismo, precisó que en diciembre de 2025 se inició un “Proceso 2”, sobre el cual —según información de YPFB— no existían contratos vigentes hasta febrero de 2026, cuando se instaló la sesión de la interpelación.
Votación
Los partidos no votaron en bloque, algo que fue reflejado incluso en el PDC, el partido que llevó a Rodrigo Paz a la Presidencia de Bolivia.
“No ha habido voto de confianza, tampoco ha habido censura, ha habido una mayoría simple”, señaló Lara, antes de dar por concluida la sesión, la madrugada de este viernes.
Buena parte de esto se debió a que los legisladores de las fuerzas políticas no votaron en bloque, sino de manera fragmentada, sellando de esta manera la continuidad del ministro Medinaceli.
El caso más notorio fue el del partido de Gobierno. Si bien la mayoría de los legisladores de esta tienda política votó contra la censura de Medinaceli, hubo quienes rechazaron el informe que brindó la autoridad.
Una muestra es lo que sucedió con los diputados Ricardo Rada y Dionicia Chura, quienes votaron contra la censura de Medinaceli, mientras que las legisladoras Sandra Rivero y Diana Romero, sufragaron a favor de la censura.
Algo similar ocurrió en Libre y en Unidad Nacional (UN). En el partido de Tuto Quiroga la mayoría votó por la censura; sin embargo, otros brindaron su voto de confianza al ministro Medinaceli.
“Mi voto es por la censura a un ministro que no ha cumplido con el país”, dijo la diputada Lissa Claros de Libre. En esta tienda política, José Ormachea también reprobó a Medinaceli.
Branko Marinkovic, senador de Libre, votó en contra de la censura del ministro Medinaceli, al igual que Ernesto Suárez, también legislador de la Cámara Alta.
En Unidad Nacional votaron a favor de la censura, el diputado Juan del Granado y la senadora Soledad Chapetón, en contra votaron los diputados Alejandro Reyes, y Denisse Balladares.
La fragmentación en la votación también se reflejó en la abstención del voto de legisladores de las diferentes fuerzas políticas.