El cuerpo del subteniente Yerson Salazar fue trasladado la mañana de este lunes al Comando Departamental de Santa Cruz, donde recibe los honores de reconocimiento. Es la víctima de sicarios extranjeros, que lo atacaron cuando se dirigía a San Matías a investigar múltiples crímenes registrados un día antes, el miércoles 29 de julio.
El ataúd está cubierto con una bandera boliviana y hay dos policías a cada lado, están con sable policial. Está rodeado por varias guirnaldas de reconocimiento.
Con la presencia del ministro de Gobierno Marco Oviedo, comenzó el homenaje póstumo poco después de las 11:30.
Salazar era un policía joven, menor de 30 años, y había recibido la instrucción de trasladarse desde Santa Cruz de la Sierra hasta San Matías para investigar el ataque armado que inicialmente dejó tres muertos y un herido y luego se confirmó que los decesos subieron a cuatro.
La familia de Salazar recuerda que el joven uniformado desde pequeño quiso convertirse en policía y comenzó su formación en esa área. Además, lo recuerda como una persona muy tranquila.
El cuerpo de la víctima llegó el domingo a la capital cruceña. El subcomandante de la Policía de Santa Cruz, Juan Román Peña, lamentó que se confirmó que el cuerpo del teniente fue quemado por los sicarios, que luego se dieron a la fuga; se presume que fugaron a Brasil.
Por este caso, hay solo una persona aprehendida, contra quien la Justicia ya dictó detención preventiva y fue trasladada en el mismo helicóptero que el subteniente desde San Matías hasta la capital cruceña.