En medio de la crisis por los combustibles y la incertidumbre por la variación del tipo de cambio del dólar, el analista Gonzalo Chávez advirtió que “los precios todavía están descontrolados, no están generando certidumbre y la economía se está contrayendo”.
En ese contexto, sostuvo, “es muy difícil producir, invertir, tomar decisiones de mediano y largo plazo”
“Entonces, el Gobierno está con un desafío sumamente complejo de volver a recuperar estos dos precios, tipo de cambio y precio del diésel y gasolina para que ordene el resto de precios relativos y de esa manera las expectativas se calmen, los costos se reequilibren y Bolivia vuelva a crecer”, señaló en una entrevista.
Argumentó que el país tiene el reto de “reequilibrar” dos precios que eran clave en la economía boliviana: el tipo de cambio, “que ha estado subvencionado por más de 15 años, haciendo una cosa muy superficial de que las cosas eran súper baratas en Bolivia, y el precio del diésel y la gasolina”.
Explicó que esas eran las “dos anclas” que “contenían la inflación” en el país, pero con base en datos que no eran reales. “En Bolivia la inflación nunca fue baja, fue reprimida con subvenciones”, sostuvo.
“Lo que la economía tiene que hacer es recuperar esos dos precios, darles esa previsibilidad, que la gente no esté obsesiva 24/7 en el dólar y darle una trayectoria para que tome sus decisiones económicas, de consumo, de inversión, de productividad, etc”, sostuvo.
Por otro lado, también hay que “anclarle una trayectoria” a los precios del diésel y la gasolina.
“Si esas dos cosas, que son como precios soles, se siguen moviendo, y no dan la señal correcta para los precios relativos, la economía se vuelve tremendamente desordenada”, sostuvo.
Y se suma una recesión, “que es básicamente contracción del aparato productivo, en -3,6 según el Banco Central”, el país está “frente al escenario de la tormenta perfecta”.
Salida política
El analista remarcó que la “salida es política”, no solo técnica. En ese marco, señaló que el Gobierno debe comprender que la estabilidad y el crecimiento económico “son construcciones colectivas que dependen de un andamiaje político que es un pacto social y económico”.
”Cuando tú das certidumbre de que el sistema político ha hecho un pacto para estabilizar y recuperar el crecimiento, a partir de eso tienes que en primer lugar, por ejemplo, conseguir el dinero el dinero del FMI, de la CAF, del BID”, dijo.
Indicó que se forma paralela se debe establecer una banda para la cotización y tener los dólares para “anclar” la medida y “las expectativas”.
Por otro lado, el analista sugirió crear un sistema para que “las subvenciones vayan a los que necesitan” y además garantizar el libre mercado.
Pero no es todo. Otra tareas importante es emprender la reforma de la Constitución y las nuevas leyes de hidrocarburos, minería, etc.
“Se trata de una ingeniería política de múltiples dimensiones, pero que pasan primero por un pacto. No hay una solución mágica, no hay una bala de plata, mañana no va a amanecer lloviendo diésel; esto requiere que los políticos hagan su trabajo y den certidumbre al sistema, pacte sobre temas económicos institucionales”, destacó.