Un proyecto de ley que plantea la nacionalización excepcional de vehículos indocumentados es rechazado por la Cámara Automotor de Bolivia, que considera que la aplicación de esa medida sería “instigar al delito” que asestaría un golpe al sector formal.
Según Luis Orlando Encinas, gerente de la Cámara Automotor de Bolivia “un auto chuto es un cúmulo de delitos” que incluye al “narcotráfico, lavado de dinero, fuga de divisas, por el contrabando mismo en sí”.
“Hay vehículos que han sido pagados con tráfico de drogas, autos robados que están en el país”, denunció al acotar que gran parte de estos motorizados ingresa desde Chile.
“El presidente de la Cámara Automotor de Chile nos decía: se nos debería caer la cara de vergüenza de ser los causantes, porque lastimosamente la zona franca se ha convertido en la proveedora de 120.000 vehículos anuales para el contrabando”, sostuvo.
Encinas afirmó que el sector ya presentó denuncias formales ante el Ministerio de Economía pues “totalmente, se está lavando dinero a través de esto”, respondió al ser consultado.
El gerente recordó que la Constitución Política del Estado tipifica el contrabando como un delito imprescriptible y que si un diputado propone algo que vaya contra de lo que dice la norma, esto es algo que puede catalagorse como instigación al delito.
Sobre qué hacer con los 1,5 millones de autos que ya circulan, Encinas propuso estudiar modelos como el de Costa Rica: incautar los vehículos robados y destruir el resto mediante un programa de chatarrizado.
La Cámara advirtió que legalizar los “chutos” profundizará el caos vehicular y la subvención a los combustibles pues de esos “2,5 millones de vehículos que circulan, 1.7 millones son de 4 ruedas o más. Si metemos medio millón más de los chutos encima de los 1,7 millones, vamos a ver cuál va a ser el nivel de subvención de los combustibles”, alertó.